IA para informes de Educación Infantil: qué puede hacer, qué no y cómo proteger los datos del alumnado
Llega final de trimestre, tienes veinticinco informes por delante y alguien en la sala de profes comenta: «Cuando estoy bloqueado, yo se lo pido a ChatGPT y en un momento lo tengo». Es normal que te lo plantees. Redactar lleva tiempo, y la inteligencia artificial escribe rápido y con buena ortografía.
La pregunta no es tanto si se puede, sino cómo se hace sin perder dos cosas: tu criterio como docente y la protección de los datos de niños y niñas. En esta entrada repasamos qué hace bien la IA, qué no puede hacer, qué riesgos tiene pegar datos del alumnado en un chat y unas buenas prácticas para usarla con cabeza.
Un aviso antes de empezar: esto es una orientación general, no asesoría jurídica. Para cualquier duda concreta, la persona a la que debes preguntar es el delegado o la delegada de protección de datos de tu centro o de tu Administración educativa.
Qué puede hacer bien la IA en un informe
Una herramienta de IA generativa es buena dando forma a un texto. En concreto, te puede ayudar a:
- Convertir notas sueltas en párrafos. Si tienes «se pone la chaqueta solo, pide ayuda con los botones, participa en la asamblea», puede enlazarlo en un texto fluido.
- Variar la redacción. Cuando llevas quince informes, todos empiezan a sonar igual. La IA ayuda a no repetir siempre la misma estructura.
- Ajustar el tono. Puede hacer que un texto suene más cercano para las familias.
- Pasar el texto a otro idioma. Si trabajas en una comunidad con dos lenguas oficiales, o con familias que leen mejor en otro idioma, te ahorra una parte del trabajo de traducción, que igualmente conviene revisar.
En resumen, ahorra tiempo de escritura. No ahorra tiempo de evaluación, porque esa parte no la puede hacer.
Qué no puede hacer la IA
Aquí está lo importante. La IA no ha estado en tu aula. No ha visto a ese niño intentar abrocharse el abrigo durante semanas ni a esa niña levantar la mano por primera vez en la asamblea. Por eso:
- No observa. Solo trabaja con lo que tú le das.
- No evalúa. Decidir en qué momento del aprendizaje está cada niño o niña es una tarea docente. La evaluación es tuya.
- No conoce al alumno o la alumna. Si le pides «un informe para un niño de 4 años que va bien», te devolverá un texto genérico que podría valer para cualquiera, y eso las familias lo notan.
- Puede inventar. Si le falta información, la IA tiende a rellenar huecos con frases que suenan bien pero que no has observado. En un informe, eso es un problema.
Por eso la regla de oro es sencilla: la IA puede ayudarte a redactar, pero tú evalúas y tú firmas. El informe es un documento tuyo, y cada frase tiene que estar sostenida por lo que has visto en el aula.
El riesgo de pegar datos del alumnado en un chat general
Cuando escribes en un chat de IA de uso general, ese texto sale de tu ordenador y llega a los servidores de una empresa. Si en ese texto pones el nombre y los apellidos de un alumno, detalles de su familia o información sobre su salud, estás comunicando a un tercero datos personales de un menor.
Los datos del alumnado están protegidos por el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) y por la Ley Orgánica 3/2018, de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD). Además, en el ámbito educativo hay que tener en cuenta varias cosas:
- Quién responde de esos datos. Los datos del alumnado se tratan dentro de la función educativa, y de ellos responden el centro o la Administración educativa, no cada docente por su cuenta. La Guía para centros educativos de la AEPD lo explica así: en los centros públicos, el responsable suele ser la Consejería de Educación de cada comunidad, y en los concertados y privados, el propio centro. La guía está ahora en revisión, pero sigue siendo la referencia.
- Las herramientas autorizadas. Muchas Administraciones educativas tienen normas sobre qué plataformas y aplicaciones se pueden usar con datos del alumnado. Usar por tu cuenta una herramienta que no está autorizada puede ir en contra de esas normas, aunque tu intención sea buena. Antes de usar una aplicación nueva con datos del alumnado, pregunta en tu centro si está autorizada.
- El delegado de protección de datos. Los centros docentes están obligados a tener un delegado de protección de datos (artículo 34.1.b de la LOPDGDD). La propia AEPD lo recoge en sus preguntas frecuentes sobre menores y educación. Esa persona es quien te puede decir qué está permitido en tu caso.
En enero de 2026, la AEPD publicó un decálogo con recomendaciones para proteger la privacidad al usar herramientas de IA, «Cuidado con lo que le confIAs». Entre sus consejos está no compartir con la IA datos personales como el nombre completo o imágenes de personas, no usar imágenes de otras personas para generar contenido nuevo, sobre todo si son menores, y describir un caso ficticio cuando sea posible. La Agencia también tiene unas recomendaciones para usuarios de chatbots que aconsejan limitar los datos personales que se comparten, no facilitar datos de terceros y recordar que lo que responde un chatbot no tiene garantía de ser correcto.
Buenas prácticas si usas IA para redactar
1. No metas nombres ni datos identificativos
Ni nombre, ni apellidos, ni fecha de nacimiento, ni nombre del centro, ni datos de la familia. Escribe «el niño» o «la niña», o usa un marcador como «[NOMBRE]» y sustitúyelo tú al final. Ojo también con los detalles que identifican sin nombrar: «el único alumno de la clase que tiene un hermano gemelo» identifica igual que un nombre.
2. Parte de tu evaluación, no de una impresión general
La IA solo puede ser tan buena como lo que le das. Si le escribes «va bien en todo», tendrás un texto vacío. Si partes de lo que has registrado durante el trimestre (por ejemplo, con una rúbrica), cada frase tendrá base. La entrada Rúbricas de evaluación en Educación Infantil (LOMLOE) explica cómo prepararlas.
3. Revisa y personaliza siempre
Lee cada informe entero antes de entregarlo. Comprueba que no hay nada que no hayas observado y que la familia va a reconocer a su hijo o hija. Añade un detalle tuyo, como una anécdota del trimestre. Eso no lo pone ninguna herramienta.
4. Mantén el lenguaje positivo
Describe lo que el niño o la niña ya hace y hacia dónde va, no lo que le falta. Si la IA te devuelve frases que etiquetan («es tímido», «es movido»), cámbialas por conductas observables («participa en la asamblea cuando se le invita»). En Cómo redactar un informe de evaluación que las familias entiendan (y agradezcan) tienes más ideas sobre el tono.
5. No uses la IA para diagnósticos
Un informe de Infantil no es el lugar para insinuar dificultades de aprendizaje, trastornos ni problemas de salud, y una herramienta de IA todavía menos. Si te preocupa algo del desarrollo de un niño o una niña, el camino es hablarlo con el equipo de orientación y con la familia, siguiendo los protocolos de tu centro. Y esos datos, nunca en un chat.
6. Pregunta en tu centro
Antes de empezar, pregunta a tu equipo directivo o al delegado de protección de datos qué herramientas están autorizadas y en qué condiciones. Es una pregunta de cinco minutos que te quita muchas dudas.
Cómo lo resuelve Informes Infantil
Informes Infantil es un planificador y evaluador de actividades con métricas. El informe para las familias es el resultado de todo el proceso: planificas las actividades, las evalúas con rúbricas, consultas las métricas del grupo y, al final, informas a las familias.
Cuando generas un informe, la aplicación usa IA para redactarlo. Así funciona:
- El informe parte de tu evaluación. Durante el trimestre marcas, en cada aspecto de la rúbrica, el nivel de cada niño o niña: Iniciado, Autónomo o Destreza. Cada nivel tiene un texto descriptivo, que puedes editar. Esos textos de lo que has evaluado son la base del informe.
- La IA no recibe el nombre ni los apellidos. En su lugar recibe el marcador «[NOMBRE]», que la aplicación cambia por el nombre real cuando el texto vuelve. Además recibe el nivel (3, 4 o 5 años) y si debe escribir «el alumno» o «la alumna», para que la gramática sea correcta. No recibe la fecha de nacimiento.
- Qué más recibe. Los textos de los niveles que has marcado en cada área, el periodo de evaluación y, si los has escrito, tu introducción y tu valoración personal, también con el nombre sustituido. Por eso conviene que en esos textos libres no pongas datos de la familia, de salud ni de otros niños o niñas.
- Está indicada para no inventar. Las instrucciones que da la aplicación a la IA le piden transformar tus observaciones en un texto fluido sin añadir hechos ni valoraciones que no estén en ellas.
- El proveedor de IA es Anthropic. Lo explica la política de privacidad.
- Tú revisas y editas. El informe se guarda como borrador y puedes editarlo antes de entregarlo. La última palabra es siempre tuya.
- Puedes generarlo en dos idiomas. Castellano y, si lo eliges en Ajustes, valenciano, catalán, gallego, euskera o inglés.
- Puedes borrar tu cuenta. En Ajustes tienes la opción «Borrar mi cuenta», que elimina tu alumnado, sus evaluaciones y los informes.
Esto no sustituye a las normas de tu centro: si dudas de si puedes usar la aplicación con tu grupo, consúltalo con tu delegado de protección de datos. Tienes más información en las preguntas frecuentes y puedes escribir a info@informesinfantil.com.
Si prefieres redactar a mano, las 200 frases para informes de evaluación de Educación Infantil (3, 4 y 5 años) te darán ideas por edad.
Pruébalo con tu grupo
La IA puede ayudarte a escribir, pero el informe sigue siendo tuyo: nace de lo que has observado y lo cierras tú. Si quieres probar un sistema que parte de tu evaluación y no envía el nombre del alumnado a la IA, puedes usar Informes Infantil gratis hasta 5 informes y sin tarjeta. Crea tu cuenta aquí y empieza con tu primera rúbrica.