Evaluación por competencias en educación infantil: qué ha cambiado con la LOMLOE (y cómo aplicarlo en el aula)
Si llevas unos años en infantil, ya has vivido varios cambios de ley educativa. Cada vez que llega una nueva, el primer impulso es buscar qué cambia en la práctica y qué sigue siendo igual. Con la LOMLOE, en infantil hay novedades reales, pero también mucha continuidad con lo que ya veníamos haciendo bien.
Esta guía no pretende ser un análisis jurídico exhaustivo de la ley. Pretende ser lo que te sería útil tener antes de sentarte a preparar los informes del segundo trimestre: una visión práctica de qué ha cambiado, cómo se traduce en los documentos de evaluación y qué puedes hacer de forma realista en el día a día.
Qué cambia en educación infantil con la LOMLOE
La LOMLOE mantiene la etapa de educación infantil dividida en dos ciclos (0-3 y 3-6 años), pero introduce algunos cambios relevantes en cómo se estructura el currículo y, por tanto, cómo se evalúa.
Los cambios más importantes para las maestras de segundo ciclo son estos:
De áreas a áreas con enfoque competencial. Las tres áreas clásicas de infantil (Conocimiento de sí mismo y autonomía personal, Conocimiento del entorno, y Lenguajes: comunicación y representación) se mantienen, pero ahora se articulan de forma explícita en torno al desarrollo de competencias. No es un cambio radical en el qué se evalúa, sino en el cómo se enfoca y cómo se documenta.
Los criterios de evaluación cobran más protagonismo. Con la LOMLOE, los criterios de evaluación son los referentes directos para valorar el grado de adquisición de las competencias. En la práctica, esto significa que los instrumentos de evaluación (rúbricas, listas de control, portfolios) deben estar alineados con estos criterios y no solo con los contenidos.
La evaluación global y continua se refuerza. La ley hace hincapié en el carácter global, continuo y formativo de la evaluación en infantil. No hay calificaciones, no hay repetición de curso (salvo casos muy excepcionales), y el informe de evaluación debe reflejar el proceso, no solo el resultado.
La atención a la diversidad desde el inicio. La LOMLOE pone el foco en la detección temprana y la respuesta educativa a las necesidades individuales. Esto tiene implicaciones directas en cómo documentamos las dificultades y los apoyos en los informes.
Las tres áreas en clave competencial
Veamos cómo se traduce cada área al enfoque competencial y qué aspectos conviene reflejar en los informes.
Área 1: Crecimiento en Armonía
(Anteriormente: Conocimiento de sí mismo y autonomía personal)
Esta área abarca el desarrollo emocional, corporal, motor y de autonomía. En clave competencial, lo que evaluamos es si el alumno es capaz de:
- Conocer y regular sus emociones de forma progresiva
- Desenvolverse de forma cada vez más autónoma en las rutinas cotidianas
- Cuidar de su cuerpo y de su entorno próximo
- Participar en la actividad física con disfrute y conciencia corporal
En los informes, esto se traduce en observaciones sobre la autonomía real en el aula (no solo si sabe hacer las cosas, sino si las hace de forma autónoma y habitual), sobre la gestión emocional en situaciones cotidianas, y sobre cómo se relaciona con su propio cuerpo y con el espacio.
Área 2: Descubrimiento y Exploración del Entorno
(Anteriormente: Conocimiento del entorno)
Esta área trabaja el pensamiento científico, matemático y la comprensión del entorno natural, social y cultural. Las competencias asociadas incluyen:
- Observar, explorar y establecer relaciones entre los elementos del entorno
- Usar el pensamiento matemático en situaciones cotidianas (clasificar, ordenar, contar, medir...)
- Desarrollar actitudes de curiosidad, respeto y cuidado hacia el entorno
- Iniciarse en la comprensión de las relaciones sociales y culturales
En los informes, conviene describir situaciones concretas en las que se ha observado ese pensamiento explorador: cómo resuelve problemas, qué preguntas hace, cómo interactúa con los materiales de ciencias o matemáticas.
Área 3: Comunicación y Representación de la Realidad
(Anteriormente: Lenguajes: comunicación y representación)
Esta es el área donde los cambios de enfoque son más visibles. La LOMLOE amplía el concepto de lenguaje más allá del verbal para incluir explícitamente los lenguajes artísticos, corporales y digitales. Las competencias incluyen:
- Comunicarse de forma oral con progresiva eficacia
- Iniciarse en la lengua escrita como instrumento de comunicación y expresión
- Expresarse a través de los lenguajes plástico, musical y corporal
- Iniciarse en el uso de dispositivos digitales como herramienta de aprendizaje
En los informes, esto implica ir más allá de "lee y escribe su nombre" para incluir observaciones sobre cómo se expresa el alumno en distintos lenguajes: cómo dibuja y qué cuenta con sus dibujos, cómo participa en el juego dramático, cómo responde a la música...
Cómo estructurar un informe alineado con la LOMLOE
El cambio más práctico para los informes trimestrales es asegurarse de que el texto refleja procesos y capacidades, no solo contenidos adquiridos.
La diferencia es sutil pero importante:
Enfoque de contenidos:
"Conoce los colores primarios y las formas geométricas básicas."
Enfoque competencial:
"Es capaz de identificar y nombrar los colores y formas en situaciones cotidianas y las utiliza para describir objetos de su entorno."
La segunda versión dice lo mismo pero añade el contexto de uso, que es lo que convierte un conocimiento en una competencia.
Otro ejemplo:
Enfoque de contenidos:
"Ha trabajado la grafomotricidad y el trazo."
Enfoque competencial:
"Está desarrollando el control del trazo a través de actividades de grafomotricidad. Muestra interés por reproducir letras y escribir su nombre, lo que indica una buena disposición hacia la comunicación escrita."
Los instrumentos de evaluación más útiles en infantil
La LOMLOE no prescribe instrumentos concretos, pero el enfoque competencial se lleva mejor con determinadas herramientas:
Rúbricas descriptivas. Permiten valorar el grado de desarrollo de cada competencia con descripciones claras de qué se observa en cada nivel. Son especialmente útiles cuando hay que justificar una valoración ante la familia o el equipo directivo.
Escalas de observación. Listas de indicadores que se registran de forma sistemática a lo largo del trimestre. Bien diseñadas, son rápidas de cumplimentar y dan mucha información de valor para el informe.
Portfolio o documentación pedagógica. Recoger muestras del trabajo del alumno con anotaciones sobre el proceso es la herramienta más coherente con el enfoque competencial, aunque también es la más costosa en tiempo.
Registros anecdóticos. Notas breves sobre situaciones concretas observadas en el aula. Son especialmente valiosas porque capturan comportamientos espontáneos que las pruebas o fichas no recogen.
La trampa del "todo bien" en los informes de infantil
Con la LOMLOE, el enfoque formativo de la evaluación cobra más peso. Esto significa que los informes deberían servir para algo más que certificar que el alumno está bien: deberían ayudar a la familia a entender cómo está aprendiendo su hijo o hija y qué pueden hacer para acompañar ese proceso.
Un informe que dice "evoluciona adecuadamente en todas las áreas" no cumple esa función. Un informe que dice "este trimestre ha dado un salto muy importante en la comunicación oral: ahora narra historias completas y usa conectores temporales como 'primero' y 'después'. Estamos empezando a trabajar la conciencia fonológica, que es el siguiente paso natural" sí la cumple.
La diferencia de tiempo entre escribir una versión y la otra no es tan grande. La diferencia de valor para la familia es enorme.
Preguntas frecuentes sobre evaluación en infantil con la LOMLOE
¿Hay que cambiar el formato de los informes trimestrales con la LOMLOE?
No necesariamente. Lo que cambia es el enfoque del contenido, no obligatoriamente la estructura. Si tu centro ya tenía un formato por áreas con indicadores de logro, lo que tienes que revisar es que esos indicadores estén alineados con los criterios de evaluación del nuevo currículo autonómico.
¿Desaparecen los contenidos con la LOMLOE?
No. Los contenidos siguen existiendo, pero se articulan en torno a los criterios de evaluación y las competencias. En la práctica, para infantil el cambio es más de enfoque en la documentación que de cambio radical en la práctica de aula.
¿Qué pasa si un alumno no alcanza los criterios de evaluación?
En infantil no hay repetición de curso como medida general. Lo que corresponde es documentar las dificultades observadas, los apoyos que se están proporcionando y las propuestas de mejora. Si hay indicadores de posibles necesidades educativas especiales, se activan los protocolos de detección temprana del centro.
¿Los informes del segundo ciclo de infantil son oficiales?
Sí. El informe trimestral es un documento oficial que forma parte del expediente del alumno. En muchas comunidades autónomas hay un modelo oficial o unas instrucciones específicas sobre qué debe contener. Conviene revisar la normativa autonómica de referencia.
Una herramienta para hacerlo más manejable
Mantener el enfoque competencial en todos los informes de una clase entera, alineado con los criterios de la LOMLOE y adaptado a cada alumno, es mucho trabajo. Por eso existe Informes Infantil: una herramienta que genera el texto de los informes a partir de las evaluaciones que tú introduces, respetando el enfoque competencial y adaptada al currículo vigente.
Si quieres ver cómo funciona, puedes probarlo gratis con tus primeros alumnos.
→ Probar gratis Informes Infantil
¿Tienes dudas sobre cómo aplicar la LOMLOE en los informes de tu centro? Puedes escribirnos y lo resolvemos juntas.